La búsqueda de una quinta corona mundial encontró un freno este sábado para Anahí “La Indiecita” Sánchez, quien cayó por decisión unánime en Bayamón, Puerto Rico, ante la campeona local Stephanie “La Medicina” Piñeiro. La velada se desarrolló en el emblemático Coliseo Rubén Rodríguez, donde la púgil pergaminense dejó todo en una pelea que exigió al límite a ambas protagonistas.
Las tarjetas reflejaron el dominio de la boricua, que extendió su invicto profesional y retuvo el título interino welter de la Asociación Mundial de Boxeo: 100-90, 98-92 y 98-92. Pese a la derrota, Sánchez volvió a mostrar el temple que la caracteriza, en un desafío que buscaba inscribirla en la historia grande del boxeo femenino nacional como la primera argentina en conquistar cinco títulos mundiales en categorías distintas.
A sus 34 años, “La Indiecita” llegaba con impulso. Había encadenado cinco victorias consecutivas en el país, defendía con solidez su condición de campeona argentina y sudamericana superligero, y se había preparado a conciencia para enfrentar a una rival de gran presente. En el pesaje, ambas cumplieron sin sobresaltos: Sánchez marcó 66 kilos y Piñeiro 66,500.
La pergaminense, forjada en el gimnasio de Juan Antonio “Kanga” Bonet desde la adolescencia —cuando comenzó a entrenar por recomendación médica para combatir el asma—, construyó una carrera deportiva marcada por la resiliencia. Su nombre quedó ligado a grandes noches internacionales, frente a figuras como Katie Taylor, Jessica McCaskill y Chantelle Cameron.
Su recorrido por los cuadriláteros está sostenido por cuatro coronas mundiales en divisiones diferentes:
– en 2016, superpluma FIB;
– en 2017, ligero AMB;
– en 2018, superligero interino AMB.
Una escalada deportiva que pocas boxeadoras argentinas han logrado. Este sábado buscaba agregar un quinto capítulo dorado, esta vez en el peso welter, pero Piñeiro, alentada por su público y respaldada por una gran actuación táctica, impuso precisión y claridad en los intercambios.
Aunque el objetivo no se concretó, Sánchez reafirmó su vigencia y su capacidad para competir en escenarios de máxima exigencia. Su camino, hecho de sacrificio, constancia y logros, mantiene abierta la puerta a nuevos desafíos en un deporte que la reconoce como una de sus figuras más emblemáticas.
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